Archivos mensuales: Noviembre 2009

El tabú de las redes sociales, las redes de contacto personales.

A los que ya me conocéis espero teneros “evangelizados”, pero a los que pasáis por mi página y leéis mis palabras sin haber tenido la oportunidad de conocerme, quiero deciros que… merece la pena :-)  (Acaba de salirme la vena “autobombo”, en realidad no soy así, es que el post del día va un poco de eso)

Ayer empezó FICOD, el mega evento freak de la semana y estuve abducida durante todo el día por gente que tenía cosas interesantes que decir y otros que sólo fueron a “hablar de su libro”.

En la mesa redonda más concurrida de la jornada “Redes Sociales ¿Existe un modelo de negocio viable?”, contábamos con la presencia de Gonzalo Gómez-Acebo de Bookioo.com, hecho que me sorprendió sobremanera.

Normalmente cuando en los medios de comunicación se habla de redes sociales todos hablan de Tuenti o Facebook, pero nadie habla de las otras, las que hasta hace un par de meses generaban el mayor tráfico en nuestro país, las redes de contactos personales.

Sólo en España  y, como leí hace un par de meses en el libro de Javier CelayaMeetic cuenta con 5 millones y medio de usuarios registrados,  Match.com tiene 4 millones y Badoo más de 1 millón y medio. Dentro del perfil homosexual Gaydar cuenta con más de 4 millones de usuarios.

Entonces, ¿por qué no se habla de ellas?

Está claro que siguen existiendo dificultades a la hora de tratar algo que la sociedad no tiene totalmente aceptado. Y a pesar de que existen cada vez más ejemplos de parejas que se conocen a través de la red, parece que no está bien visto que te metas en Internet para buscar pareja o para “conocer gente”.

Bookioo es una red de contactos, pero es diferente.  Es una red de contactos dirigida a la mujer. Según Gómez-Acebo, está orientada a un público femenino mayor de treinta años, que se preocupa por la privacidad y que necesita saber quién es quién antes de lanzarse a hablar.

Al parecer, el 85% de mujeres solteras de más de 30 años no usan estas páginas o las que las han usado han dejado de hacerlo porque la experiencia no ha sido muy buena.

“¡Ups!, estoy dentro del público objetivo” , tengo más de treinta, estoy soltera  y mi experiencia no ha sido del todo satisfactoria en otras redes.

Las causas de esto último… bueno, me daría para escribir un libro (igual hasta un día os sorprendo). Lo hablé con uno de los chicos que conocí a través de la red y que se ha convertido en buen amigo y mejor socio. Él era un “estratega”: analizaba a las chicas, las catalogaba y a partir de esto les decía lo que querían escuchar. Después, cuando veía que se comportaban de manera demasiado “cariñosa” o que directamente se les veía que buscaban un “amorcito”, dejaba de hablarles y hacía mutis por el foro.  Un crack de tío, yo le admiro, menos mal que le cazé al vuelo, jajaja.

Es normal que las mujeres lleguen un punto en el que desconfíen. Leyendo una de las noticias del EBE me encontré con el siguiente titular: “No mentir en una entrevista de trabajo sería tan absurdo como decir la verdad en una primera cita”.

O sea que siendo sincera no se liga… habemus Papa.

Yo soy muy sincera, a veces demasiado.

Para las que tengáis curiosidad por saber qué podéis encontraros en estas redes de contacto, el “estratega” y yo hicimos un listado, que voy a reducir a tres tipos :

-El directo (sólo quiere sexo, te lo dice y te propone quedar). Muchos de ellos casados o con pareja.

-El herido (acaba de salir de una ruptura sentimental y no sabe lo que quiere)

-El majo/amigo (se convierten en colegas y ya no los ves con otros ojos)

Con este plan… ya me diréis que ganas tenemos las tías independientes y preparadas (más autobombo) para meternos a dar una vuelta .

¿Será Bookioo la respuesta?

Ellos creen que sí. Su modelo limita la admisión de miembros masculinos, de cada 100 hombres que intentan entrar solamente 30 lo consiguen. Son las mujeres las que deciden que son lo suficientemente buenos como para formar parte de los planes de ocio. Las mujeres pagan (el primer mes es gratis) y los “elegidos” forman parte de la red gratuitamente.

¿Una red sexista?

Muchos lo afirman. Y los chicos hablan de ella en un foro.

Desde mi punto de vista es una empresa dando servicio a un cliente. Han encontrado un nicho de mercado por explotar y no lo están haciendo del todo mal. Tienen un blog, hacen promociones y están en Facebook. Por desgracia no me he registrado y no he probado sus servicios,  así que no puedo hablaros de la experiencia de cliente pero, si algún día lo hago, os lo contaré.

Con respecto al resto os diré que mi radar está estropeado o igual es que, como decía al artículo, “soy sincera”. Que he conocido a buena gente pero quizás no en los momentos adecuados y  que también ha habido malos malísimos (los que, como dicen mis amigas, “me dieron mucho mal”).

Pero bueno,  como reza una de mis canciones favoritas espero que no esté lejos el día  en que alguién me diga eso de “ quiero arriesgarme a conocerte” … es que en este post, ya estaba tardando en salir el amor :-)

El sentido común de la comunicación

Si os digo que ayer me tocó madrugar, pensaréis que hablo de las cinco y media de la mañana porque me tocaba salir de viaje… respuesta incorrecta. Últimamente madrugar significa siete y media u ocho de la mañana, ¡vamos!, lo normal para muchos de vosotros.

El  “evento freak” de la semana “Blogs La Conversación”,  me metió en la ducha y me hizo coger el metro hasta la Escuela Superior de Telecomunicaciones (¡back to school!) … por el camino mucha mochila, mucho iPod y mucha juventud.

Por las mañanas espabilo enseguida, veo dos caras conocidas o ninguna, y ya estoy cantando como los “canarios”… “pero María, ¿tú qué desayunas? ¿qué te dan?”. Alpiste. Ayer no, lo de comer nada más levantarme no me va… en el programa ponía “11:45: Coffe Break”, así que pensé: croissant. No me equivoqué.

La mesa que más me interesaba era la primera de la mañana, por eso el “madrugón”. Hablar de las Relaciones Públicas en un entorno que está transformándose  es siempre apasionante…  por muy temprano que tenga que poner el despertador.

He de ser sincera, el principio fue bastante lento, menos mal que la curva de interés ascendió. Las opiniones en 2.0 suelen ser las habituales, se repiten , todos hablamos de : bidireccionalidad, conversación, transparencia, etc. Después de convertirme en cara conocida en eventos de emprendedores, bloggers y twitteros, el 2.0 suena a lo mismo, a lo que contaba el último ponente de Iniciador o a lo que oíamos en el evento de Aerco.

A pesar de esto, cuando cuentas con ponentes apasionados  (Roberto CarrerasManuel Luque, Iván Pino y Ignacio Villoch), la conversación se traduce en un debate enriquecedor, del que pudimos sacar ideas muy interesantes y afirmaciones que ya deben establecerse:

-Las redes sociales no son una moda, los medios deben adaptarse e integrarlas dentro de su comunicación.

-Las redes sociales son un fenómeno de agregación, movilización y multimedia.

-Se deben crear nuevas métricas y que éstas sean cualitativas.

-Internet es un medio que llama a la acción, nos motiva a actuar.

Además, se generó un debate inspirador sobre la ética dentro del social media,  la necesidad de cambiar estratégicamente los departamentos de las empresas y una acalorada conversación sobre el problema del “spam”.

El “spam” es de las cosas más molestas con las que nos encontramos diariamente en la red. La de veces que les he dicho a mis amigos “no me enviéis “forwards” porque no los abro, directamente van a la papelera”.  Alguno ya me avisa desde el asunto “abre esto que es importante”. Es como lo que os comentaba de las aplicaciones de Facebook, que se transforman en ruido para mi pantalla, no me gustan.

Pues bien,  sobre el “spam” preguntó una chica del público, que luego resultó ser Nagore de los Ríos ( algo perdida y tensa en su mesa sobre política), que se preguntaba cómo controlaríamos el no resultar pesados a los usuarios, dónde estaba el límite en el envio de mensajes, en insistir en esa conversación. Las caras de extrañeza entre los que nos dedicamos a las Relaciones Públicas en general (on y off line), se multiplicaron.

El sentido común.

Esa fue la respuesta que obtuvo y que todos estábamos pensando. Ponerte en la piel del que recibe el mensaje. Cada uno conoce a sus amigos, sabe cuándo esta cayendo pesado y a quién puede pedirle según qué tipo de cosas. Hace poco otra Community Manager me decía: “es que como siga enviándole cosas a mis amigos por Facebook, van a dejar de hablarme”. Al principio hay que tirar de conocidos, pero después… es mejor no caer pesadas.

El sentido común es algo que se gana con la vida y la experiencia. En este mundo 2.0 empezamos por educar y después experimentamos. De momento no hay nada escrito, no hay  reglas, estamos caminando, vamos sorteando las pruebas del camino que, seguramente, no sea el mismo para el que venga detrás.

La comunicación es sentido común. Conocer dónde están los límites de las relaciones con las personas, saber que cada individuo es diferente y que el discurso que utilicemos con ellos no puede ser repetitivo. Hay que ser medio psicólogo, medio sociólogo y 100% relaciones públicas.

Este fin de semana es el EBE y cientos de blogueros habrán madrugado para ir a escuchar a gente muy interesante. Este evento freak de fin de semana me lo pierdo y es una pena, porque a veces madrugar tiene sus recompensas…

Escribir

“Es que yo, no puedo escribir sólo de una cosa” y la respuesta fue una cara de “pues deberías hacerlo”.

Cuando me embarqué en la aventura 2.0 acudí a mi primer evento freak (como los llaman mis amigas), el Eatsandtwitts que es una reunión de amigos, una comida para hacer networking y “desvirtualizarse”. Allí me planté yo con mi camisa azul, mi moreno isleño (ainsss que lejos queda ya) y mi “Prince charming” adornando mi look. Conocí a mucha gente, todos súper interesantes, todos regalándome grandes consejos… Yolanda y su marido, fueron los que me echaron una mano con lo del blog, hablamos de Twitter, de páginas web y de escribir, escribir y escribir. “No pienses que a nadie le va a interesar lo que digas, te sorprenderás”.

Crear la reputación on line, lleva su tiempo. No pretendo ser una “experta 2.0”, ¡es que no existen!, ¿cómo ser experto en algo que se transforma continuamente y que es de antes de ayer?. Soy “heavy user”. Pero claro, me paseo por los blogs de compañeros y… ellos escriben sólo de una cosa. Comunicación, marketing, redes sociales, Facebook, Tuenti, etc.

Pues yo no puedo.

Hoy he ido al cine,  hacía meses que no pisaba una sala y he visto una película de esas de pensar, que son mis favoritas. “500 days of Summer” (500 días juntos). Cuando me sentaba en la butaca me preparaba para ver “la historia de mi vida”, protagonizada por un chico. Soy así de “drama queen”, aunque yo prefiero llamarme “almodovariana”, vamos, que me va más un drama de amor/sufrimiento que a un tonto un lápiz. No me equivocaba, ahí estaba yo otra vez reflejada. Pero esta vez creo que es la historia de todos. Al menos a todos nos ha pasado algo así alguna vez, quizás a unos con más frecuencia que a otros (jajaja).

Me gusta quedarme a leer los títulos de crédito, normalmente es por ver las canciones de la banda sonora (maravillosa),  esta vez también fue por eso  y para secarme la lagrimilla. La película me dejó con un sabor agridulce, lo justo para que me diera para pensar (no os voy a contar el final). Pero es cierto que a veces nos obsesionamos demasiado con las cosas, con las personas. Idealizamos situaciones, proyectamos el futuro, nos ilusionamos, reímos, lloramos, amamos y odiamos y, al final, lo único que nos queda es la realidad.

En mi caso, la realidad y el rock. Creo que a mí siempre me salva la música. Eso sí, tengo que pasar  por mi estado de súper drama, lo necesito. Necesito sufrir para poder liberarme. Si hay que sentir, yo siento más que nadie…y después la música, las canciones, las letras, los conciertos, la adrenalina, los “orgasmos” musicales… están ahí para salvarme, para devolverme la ilusión y volver a creer en el destino, las casualidades y el amor.

Creo que voy a escribir de lo que me de la gana :-)

Tuenti: Inocencia, exhibicionismo y amor.

Es como si volviera al instituto, a la hora del recreo y a cuchichear con mis amigas: que si menudo aburrimiento de clase, que si el profe me tiene manía, que por qué no me aprueba con un cuatro y medio… Es volver a mirar de reojo al de 3º, al que venia al insti en moto, el guaperas de turno y el que hacía que se me subieran los colores cada vez que pasaba a mi lado.

Pasear por la red Tuenti consigue trasladarme a otra época, a aquella en la que todavía buscaba mi sitio (como si ya lo hubiese encontrado, jaja), aquella en la que las populares se levantaban una hora antes para maquillarse (nunca lo entendí, con lo bien que se estaba en la cama) y aquella en la que luchábamos por hacernos un hueco en el mundo.

En Tuenti se respira la ingenuidad de los que estan descubriendo la vida, la frustración de los incomprendidos y la ilusión por el primer amor. Es una bomba de relojería. Está llena de hormonas explosionando, de chic@s que buscan su mejor foto enfrente del espejo del baño, insinuándose y a veces enseñando un poquito más de la cuenta.

Como Community Manager siempre procuro ponerme tanto del lado del cliente como del lado del consumidor para así entender los dos puntos de vista. Hoy me pongo del lado de los adolescentes, el cliente lo dejaremos para otro día.

Cuando yo tenía quince años no existía Tuenti pero estoy segura de que, si hubiera existido, seguramente habría estado conectada con mi mundo a través de la red. Compartiría las fotos del fin de semana en el Burguer y me haría trescientas fotos de perfil hasta dar con la adecuada, una en la que estuviera guapa, sexy y atractiva. Cuando tienes quince años no te preocupa, ni siquiera te planteas, que el que pueda ver tu foto sea un pervertido o un pedófilo. Cuando tienes quince años sólo piensas en que cuando tu foto la vea “fulanito”, piense que eres la chica más guapa del grupo, ¿qué digo del grupo?, de todo Tuenti :-)

Ains el amorrrr… el amor está a flor de click en Tuenti. Los estados de los perfiles personales están llenos de frases de amor incondicional, de promesas de por vida y de “siempre y para siempre”. Y en las fotos hay besos y besos… y más besos, de las parejitas enamoradas.  Esto es lo único que me ha despertado una pizca de envidia, más que envidia,creo que es nostalgia. Nostalgia de los primeros besos furtivos, de las sensaciones nuevas y las mariposas en el estómago.

La libertad de vivir los sentimientos de manera limpia y pura, es algo que sólo se vive al principio. Después llegan los desengaños, los corazones rotos y la desconfianza. Vale, vale, también hay gusanillos y mariposas, pero nunca son como las primeras.

La inocencia de la primera vez sólo se vive al principio, en el patio del instituto de Tuenti.

Después, suena la campana y te ves metid@ en una clase de Facebook.