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Canciones que me alegran el día. Episodio I: Where the streets have no name
Todo el mundo debería tener una canción alegre, mínimo una, que les hiciera cambiar de ánimo cuando se sintieran tristes.
Como buena Géminis y por partida doble (ascendente Géminis), tengo un humor muy cambiante y esto no sólo me pasa con el estado de ánimo, si no con la mayor parte de las cosas de mi día a día. A veces me gusta decir que es según me de el aire o se encuentre la Luna, que cuando hay eclipses nos afectan mucho (jajaja). El caso es que lo único que consigue cambiarme el humor es la música. El don de devolver una sonrisa y toda la energía que me hayan quitado la tiene sólo ella.
Mi primera canción alegre la elegí tras ver un episodio de Ally McBeal hace años luz, en el que mencionaban este tipo de terapia y, oye, funciona.
“Where the streets have no name” del album The Joshua Tree (1987) de U2
Contaros el por qué del grupo no tiene misterio, soy muy fan y desde que acudí al primer concierto (Gira Pop Mart del ’97) no he faltado a ninguna gira. U2 Rocks!!
Creo que el secreto está en el riff del principio, ese increscendo es inconfundible… son los pelos de punta, el chute de adrenalina, las pulsaciones por minuto y Bono corriendo por el escenario… ufff.
Me transporta a ese lugar en el que salto entre la gente y soy feliz.
Es obligatorio ver este video para que entendáis el post
Todo eso y la letra. Seguramente que la primera vez que escuché el tema no tenía ni idea de lo que decía… después, después imagino que todos nos adueñamos de las canciones y nos recuerdan a amigos, amores y situaciones.
En mi vida hay muchos temas de U2, seguro que en otra categoría de canciones aparecería algún otro y ya os he puesto alguna foto de concierto en un post. Pero este tema en particular para mí es como un himno, el himno a la superación, a la lucha, al “no podréis conmigo”. Es increíble el poder que tiene la música, ¿no es genial?. A mí me encanta
I’ll show you a place
High on a desert plain
Where the streets have no name
Morir de amor
Cuando esta mañana impactada por lo ocurrido en Oslo, sumado a historias que me rodean diariamente lanzaba un tweet, ni me imaginaba que tendría banda sonora predeterminada.
En esos momentos de reflexión introspectiva que me permito de vez en cuando, suelo pensar un poco en todo lo que me importa y en el estado del mundo en general. Qué friki que soy (sí me lo digo yo todo).
El caso es que pensar en por qué ocurren tragedias, guerras y muertes, siempre me hace poner los pies en la tierra y dar gracias por ser tan afortunada.
El tweet en cuestión era el siguiente:
Lo de estar tantas horas sola y sobre todo, lo de trabajar sola ha hecho que desarrolle esa maravillosa cualidad de hablar sola y a veces, esto se extiende a Twitter.
Hace poco un amigo me ayudaba a reflexionar sobre algo y me dijo: el mundo lo mueve el amor o el miedo. El amor hace que luches hasta la muerte por algo, las grandes pasiones y alguna de las guerras más importantes han estado motivadas por amor. Y el miedo, el miedo hace que todo vaya mal.
Que esta tarde falleciera Amy Winehouse, sólo a hecho que le diera una vuelta a este pensamiento. El club 27, el de los músicos que han muerto a esa edad a causa de las drogas, tiene un nuevo miembro.
Las drogas son totales desconocidas para mi, ya sabéis que ni siquiera bebo, he oído hablar de ellas y he vivido sus efectos reflejados en mis amigos. Nunca me ha gustado entrar en el debate con la gente que consume habitualmente y por suerte no conozco a nadie adicto. ¿Tenemos miedo y nos aislamos?
¿Tenemos miedo y rechazamos la valentía? ¿Está la cobardía impuesta en la sociedad?
Será porque siempre he sido muy clara, demasiado transparente y tan, tan sincera, que no entiendo que sigamos guardándonos los sentimientos y peor que eso, que tengamos los mecanismos de autodefensa encendidos por miedo a… ¿a qué?… ¿a vivir?
La música de Amy Winehouse me ha acompañado más de una noche y sus letras de desengaño y dolor de vez en cuando me identificaban. Describe como nadie el sufrimiento del desamor.
Era de las mías, si hay que sufrir, yo sufro más que nadie
Que pena que se busquen respuestas en las drogas, las guerras, los atentados, etcétera. Todo cambia, todo se transforma y ¿nosotros?, ¿hacemos algo para hacer del mundo un lugar mejor?
¿Ponemos de nuestra parte para ser felices? ¿Por qué no?
Carpe diem
“We only said goodbye with words
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to…”
R.I.P. Amy Winehouse (Sept.1983-Julio 2011)
Larga vida al rock!!… 40 aniversario de Hard Rock Cafe
Todos cumplimos años, aunque a algunos no se nos noten
Os suelo dar la lata mucho, mucho con la música, pero… ¿qué le voy a hacer si nací para ser estrella? ¿tocar en una banda y comerme el escenario?… oh, wait!! que eso sólo ha pasado en algún sueño y en alguna actuación estelar bien recordada por mis amig@s XD
Es caso es que como me mola el rock, a los de Hard Rock Cafe se les ocurrió nombrarme Brand Ambassador de su 40 aniversario, para que fuera a mover la melena y a pegar salto en un par de conciertos… yeah!!
La música en directo tiene otra energía, es genial sentir la vibración de los instrumentos, ver a la banda entregada y al público coreando las canciones.Mi apretada agenda de Junio, sólo me permitió asistir a dos de los conciertos tributo que se organizaban por el cumple. El primero de ellos, el de homenaje a Queen.
Queen es una de esas bandas que tiene algún tema que gusta a todo el mundo, te guste la música o no, ¿qué me decís los futboleros?, “We are the champions” es mítico (my friend). Fue el primer concierto y el primer encuentro con todos los “embajadores”, nos invitaron a cenar (ay!! que bueno está todo… los nachos más) y después tuvimos un lugar privilegiado para saltar y cantar…
La verdad es que me sorprendí de mí misma, aunque parezca mentira, no imaginaba que cantaría igual de motivada teniendo a una banda tributo en lugar de la original. Pero esto se volvió a repetir en el segundo concierto, el de tributo a Bon Jovi.
Ahí me tocaron la fibra, yo es que soy mucho del “Slippery when wet” y mis amig@s saben que el “Livin´on a prayer” es uno de esos temas en el que lo doy todo… vamos, que sólo me faltó saltar al escenario y subir con el Jon de pega a cantar eso de “we’re half way there…ooooooh”.
La verdad es que lo pasé genial, tuve la suerte de ver a Bon Jovi en directo en Londres y mola mucho cantar los temas que te suben el ánimo a grito pelado… aunque sea con una banda que podrían ser los hijos de los originales.
La fiesta de cumple final llegó el 14 de junio, ¿veis? los rockeros cumplimos la segunda semana. Se había montado un encuentro con guitarristas para tocar con Mago de Oz (mmmm… no es mi estilo) el “Smoke on the water” y en Madrid nos asábamos de calor.
Así que después de jugar al “air guitar”, me hice la fotito con los compis y me despedí de ellos, preguntándome cuándo volveré a probar el mejor brownie del mundo mundial… porque si no habéis probado el brownie del Hard Rock Cafe, no sabéis qué es un brownie… ains, si consigo lograr los objetivos, quizás como premio en Navidad, me permita el capricho de compartirlo con alguien… ya os contaré.
Mientras tanto, sigamos rockanrolleando!!!
“We’ve got to hold on ready or not, you live for the fight when is all that you’ve got”
Bon Jovi
Lo mejor de 2009: la música
Es por todos conocida mi afición a la música, sobre todo a la música en directo. El subidón de adrenalina, el sonido electrificante de las guitarras y el calor del público (uff, estoy mayor para el roce de las camisetas sudadas, jaja).
Mis orgasmos musicales, lo mejor del 2009.
No hay nada que se pueda comparar a saltar a ritmo de “Mr. Brightside”, dándolo todo en la pista del Palacio de los Deportes mientras te recorre el cuerpo una mezcla de electricidad, energía y estremecimiento, cuando un tema significa tanto, tanto…. o gritar junto con miles de personas en el Nou Camp “It’s a beautiful day” mientras te abrazas a grandes amigos. Machacando ese spot popular… no tiene precio.
Hay cosas que no tienen precio, compartir momentos de felicidad con la gente que quieres. Llorar de alegría o de emoción porque la letra de una canción te recuerda a alguien o a algo. Una canción de los Hombres G decía “no soporto a las niñas que todas las canciones les recuerdan a algo”. Yo soy una de esas niñas… no tengo nada que hacer con David Summers, lo se
Lo músicos son poetas. Siempre he sentido fascinación por las letras de las canciones, también por las melodías, pero las letras… es que yo soy de letras. Soy de sentimientos, de decir cosas bonitas aunque duelan. El otro día Joaquín Sabina decía que las mejores canciones salen del desamor, no puedo estar más de acuerdo con él. Cuando el corazón nos sangra es cuando somos más sensibles, más transparentes y es cuando a los suertudos les brotan las canciones de las heridas abiertas.
Admiro a aquellos que han podido plasmar en una canción ese dolor que alguna vez todos hemos experimentado: “El lado oscuro”, “El equilibrio es imposible”, “La marea”… cientos, miles de temas. Y frases… aún más. Hay una en particular que siempre cito porque es de un tema que para mí representa el estado de total adoración… “For you I bleed myself dry” (Por tí me desangraría), Chris Martin, ¡qué grande!. Llegamos a esos momentos de extremismo sentimental que tanto me gustan… no entremos en pánico, en la vida real no llegaría a eso, nadie se merece que nos quitemos la vida por ellos… pero en las canciones queda tan bien y es tan romántico, jajaja.
Desde aquí me gustaría dar las gracias a un par de grupos que me han acompañado en un montón de días grises y que me han subido el ánimo con sus canciones.
Love of Lesbian, a veces lo bueno se hace esperar. Les he descubierto tarde, pero justo a tiempo. Enormes en directo.
L.A., a Luis Albert tuve la oportunidad de saludarle hace un par de semanas y agradecérselo en persona. Luis es mágico en acústico, pero sus directos con la banda son tan electrizantes que te dejan con ganas de más. Toca con ganas, con rabia, es uno de los grandes.
Seguro que cada uno de vosotros tiene uno o dos o tres, o cinco mil temas como yo, que les recuerdan a cosas, vivencias, amores, desamores… os animo a que los compartáis conmigo y con los que leen mis palabras.
Pero que sepáis que la música no se termina en este post… tengo cuerda para rato.











