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El post 100
Llevo más de un mes para escribir este post, el post número 100. Para la mayoría de los bloggers esto se consigue en casi nada, para mí que ando a mil historias, es todo un triunfo, aunque más que el post 100, los post que se sucedan.
Retrasé la publicación de este post porque quería utilizarlo para algo especial, alguna noticia que fuera significativa, pero, como no llega y se me acumulan los temas de esta modesta bitácora, he decidido pasar página, seguir adelante y continuar escribiendo esperando anunciar cosas interesantes y enriquecedoras a todos aquellos que os entretenéis con mis palabras de vez en cuando.
Pero las noticias buenas son tesoros que no llegan cuando uno quiere, así que, ¿qué más da si es en el 100, el 120 o el 300?.
Buena semana
Steve Jobs y el cáncer que no cura el dinero
No os voy a contar lo que todos sabéis. El tito Jobs dice adios a Apple. Es trend topic y hoy en los noticiarios no se hablará de otra cosa, comenzarán, bueno, ya lo han hecho, a especular sobre los motivos de su marcha y sobre el futuro de la compañía Apple.
Es una pena.
Sí, lo es.
Es muy triste que alguien tenga que renunciar a su pasión por culpa de la enfermedad. Que tengas que darte por vencido porque tu cuerpo no puede más y que ni el todo el dinero del mundo pueda remediarlo.
Steve Jobs es enfermo de cáncer, lleva desde el 2003, cuando le diagnosticaron cáncer de páncreas, sometiéndose a duros tratamientos, incluído un trasplante de hígado y a su vez manteniendo el tipo.
Cáncer es la palabra maldita. No se dice: se ha muerto de cáncer, se dice: ha muerto a causa de una grave enfermedad. Podríais conseguir símiles en un montón de publicaciones, yo me los voy a saltar porque me gusta llamar a las cosas por su nombre.
Tiene cáncer y probablemente muera. CÁNCER.
Seguramente todos conocéis a alguien que padezca cáncer, directa o indirectamente, quizás alguno hayáis tenido la mala fortuna de sufrir la triste pérdida de un ser querido por su culpa.
Sí, la gente muere de cáncer, pero también hay otra que lo supera y, por esto, hay que alegrarse
Pero no debemos olvidar, nunca, que el cáncer es la primera causa de mortalidad a nivel mundial, según datos de la OMS y que podemos reducir los riesgos de padecerlo si evitamos el consumo de algunas sustancias nocivas y mimamos nuestra salud. Si no nos queremos nosotros, ¿quién lo va a hacer?
Podemos aportar nuestro granito de arena para ayudar en la investigación sobre la enfermedad a través de ONG’s y asociaciones como la Asociación Española contra el cáncer. También podéis participar en la Carrera de la mujer en la que miles de mujeres nos hacemos 5 Km de carrera al ritmo que marca la solidaridad.
Me importa poco qué va a pasar con Apple, probablemente, no pase nada, seguirán ganando dinero y fabricando cosas de diseño bonito, peleándose con proveedores y con Windows. Me da pena que un tipo como Steve Jobs nos deje pronto. No es perfecto, nadie lo es, pero ha servido de inspiración a millones de jóvenes y la pasión que demuestra por lo que hace es envidiable.
Os dejo el discurso que dio en la universidad de Stanford por si sois de los pocos que no lo ha visto, es altamente recomendable, conoceréis la parte humana del personaje, quizás, una gran persona.
“No hay razón para no seguir a tu corazón”
Steve Jobs
Morir de amor
Cuando esta mañana impactada por lo ocurrido en Oslo, sumado a historias que me rodean diariamente lanzaba un tweet, ni me imaginaba que tendría banda sonora predeterminada.
En esos momentos de reflexión introspectiva que me permito de vez en cuando, suelo pensar un poco en todo lo que me importa y en el estado del mundo en general. Qué friki que soy (sí me lo digo yo todo).
El caso es que pensar en por qué ocurren tragedias, guerras y muertes, siempre me hace poner los pies en la tierra y dar gracias por ser tan afortunada.
El tweet en cuestión era el siguiente:
Lo de estar tantas horas sola y sobre todo, lo de trabajar sola ha hecho que desarrolle esa maravillosa cualidad de hablar sola y a veces, esto se extiende a Twitter.
Hace poco un amigo me ayudaba a reflexionar sobre algo y me dijo: el mundo lo mueve el amor o el miedo. El amor hace que luches hasta la muerte por algo, las grandes pasiones y alguna de las guerras más importantes han estado motivadas por amor. Y el miedo, el miedo hace que todo vaya mal.
Que esta tarde falleciera Amy Winehouse, sólo a hecho que le diera una vuelta a este pensamiento. El club 27, el de los músicos que han muerto a esa edad a causa de las drogas, tiene un nuevo miembro.
Las drogas son totales desconocidas para mi, ya sabéis que ni siquiera bebo, he oído hablar de ellas y he vivido sus efectos reflejados en mis amigos. Nunca me ha gustado entrar en el debate con la gente que consume habitualmente y por suerte no conozco a nadie adicto. ¿Tenemos miedo y nos aislamos?
¿Tenemos miedo y rechazamos la valentía? ¿Está la cobardía impuesta en la sociedad?
Será porque siempre he sido muy clara, demasiado transparente y tan, tan sincera, que no entiendo que sigamos guardándonos los sentimientos y peor que eso, que tengamos los mecanismos de autodefensa encendidos por miedo a… ¿a qué?… ¿a vivir?
La música de Amy Winehouse me ha acompañado más de una noche y sus letras de desengaño y dolor de vez en cuando me identificaban. Describe como nadie el sufrimiento del desamor.
Era de las mías, si hay que sufrir, yo sufro más que nadie
Que pena que se busquen respuestas en las drogas, las guerras, los atentados, etcétera. Todo cambia, todo se transforma y ¿nosotros?, ¿hacemos algo para hacer del mundo un lugar mejor?
¿Ponemos de nuestra parte para ser felices? ¿Por qué no?
Carpe diem
“We only said goodbye with words
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to…”
R.I.P. Amy Winehouse (Sept.1983-Julio 2011)
Ser valiente
Estoy cansada de ser valiente.
De coger al toro por los cuernos cada vez que me marean, de ser decidida, de decir lo que siento y que me tiren el jarro de agua fría.
De tomar decisiones cada día, de decir que no a superhéroes de medio pelo por esperar al Supermán que me espía cobarde en una esquina.
Estoy cansada de ser valiente.
De cocinar para uno, comprar para uno y de que no me espere nadie en la puerta de salida.
De no aplicarme mis propios consejos, de ser tan responsable, de buscar la paciencia en el desván del ímpetu.
Estoy cansada de ser valiente.
De seguir coleccionando abrazos vacíos, de no pelearme por mi lado de la cama, de no recibir llamadas inesperadas.
De ponerme guapa para el espejo, de tomarme la vida en serio, de no oler lo que sueño.
Estoy cansada de ser valiente.
De no poder decir “te echo de menos”, de no poder compartir los sueños, de no conocerte.
De que no te des una oportunidad, de que siempre sea lo que yo quiera cuando lo que importa es lo que tu quieres, de ser la valiente…
Cansada.
Agotada.
Decepcionada.
“Ayúdame Obi-Wan Kenobi… Eres mi única esperanza…”
Leia en Episodio IV: Una nueva esperanza









