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Maktub… y la fuerza del destino
Maktub, esa palabra rara… ¿cómo puede una película con un título tan extraño ser comercial? ¿o incluso buena?. Ya sabemos que el título dice mucho de una peli, si no, que se lo digan a los americanos y esas traducciones infumables que se han hecho de grandes clásicos del cine, pero bueno… esa es otra historia.
El secreto de Maktub, va más allá de un título original o pegadizo. Su secreto, si lo tiene, está en una historia cautivadora y real.
Es la historia de Antonio, un niño canario enfermo de cáncer, y su amistad con Manolo la que atrapa al espectador dentro de una trama que consiguen que convierta en suya, haciendo que ría, sufra y llore con ellos.
El destino ha unido a los protagonistas en una aventura que cambiará sus vidas y las de sus familias para siempre.
¿Creéis en el destino? Lo mío va por días, pero lo cierto es que siempre he pensado que las cosas pasan o no pasan por alguna razón y que lo que está para tí, está para tí. Es como la letra de la canción de Mecano, “La fuerza del destino”, eso de “que si el invierno viene frío…”. Bueno pues después de ver Maktub seguro que si teníais alguna duda, dejaréis de tenerla
Maktub, además de ser una película súper entretenida, tierna y preciosa, es mucho más. La película donará 500.000 euros de la recaudación a la Fundación Aladina para que los niños que padecen cáncer, no pierdan la sonrisa. El fundador de Aladina, Paco Arango (@PacoArango), es también guionista y director del film. Tuvimos la suerte de conocerle durante el visionado a bloggers y las ganas, la ilusión y el entusiasmo que transmitía era casi más grande que el que reflejaba en la película. Me encantó conocerle, me pareció un tipo excepcional, más allá del recuerdo que tenía de su carrera como cantante (Paco, lo tuyo es el cine
). Debéis leer la carta que tiene publicada en la web de la fundación.
En Navidad aflora la solidaridad, nos animamos a soltar un par de eurillos para hacer nuestra buena obra, así que como lo vais a hacer de todas formas, yo os animo a gastar los euros en el cine (que no en las palomitas que siempre las podréis llevar de casa) y en ver Maktub, que se estrena el 16 de Diciembre en todas las salas de cine del país.
La palabra “Maktub” procede del árabe y significa “lo que está escrito”
…hay casualidades que se quedan grabadas para toda la vida
Experiencia
Estaba dándole vueltas, buscando la palabra, la última. Ya había utilizado el comodín del amor, que era la que tenía guardada desde el principio, así que toca buscar otra para cerrar el año karmático y la década… década? Sí, porque hasta ayer, mientras leía artículos y posts varios, no me di cuenta de que termina una década.
Así que aprovechando la coyuntura del recuerdo y echando la vista atrás a la década, encontré la palabra.
¿Dónde estabais hace diez años?
¿A que flipáis? Yo también, jajaja. Yo estaba en Londres y de Londres a Madrid han pasado muchas cosas: conciertos, trabajos, viajes, vidas, muertes, ilusiones, desilusiones y amigos… grandísimos amigos.
Todos esos momentos vividos nos hacen ser como somos, así que me quedo con todos, hasta los malos malosos que no me gusta recordar; pero así es esto, ¿no?.
Cerrando el año, la década, y por todo lo que me han regalado estos meses pasados, intuyo que lo que nos depara el futuro inmediato es bueno, malo y regulero. Hacedme caso, soy pitonisa
Con la experiencia doy por concluida mi limpieza de karma, cambio el chip, agarro las riendas y me encamino hacia el 2011 con la ilusión y las ganas que se merecen los nuevos retos.
Soy fan de los new beginnings, me gusta cerrar las historias, poner punto y final a lo que no nos aporta nada y, aunque a veces sea imposible porque en muchas historias hay más de un protagonista, no me gusta no intentarlo. Hay que quedarse con la sensación de que pusimos todo lo que estaba en nuestras manos y que si al final no resultó, no fue porque no pusiéramos el empeño.
Así que fresh start, con buen sabor de boca (siempre) y la alegría de haber vivido a nuestra manera.
Mañana más y mejor
“yo no puedo darte lo que quieres
porque soy errante
y mi cabeza gira locamente
en sentido inverso
al que lleva la orbita terrestre
y eso me hace equivocarme
una y otra vez”
Amor
Como me gusta el buen rollismo había pensado dejar esta palabra la última, pero ayer mientras conducía pensé en la ironía que tendría publicarla en un día como hoy, así que la he adelantado.
Porque el amor… ¿es para inocentes?
El amor es una inocentada.
Aquí tengo a la Amy Winehouse que es una tía que sabe mucho de esto, cantándome al oído… love, is a losing game.
Cuando pensé en este post, pensé en dedicaros parte de él, es decir, no dedicarlo al amor romántico, si no al fraternal; pero he cambiado de idea. Hablaré del amor romántico porque me da la gana y porque hoy, es el día de los inocentes. Y es mi día.
Siempre he sido algo ingenua con los temas del corazón, normalmente con todos los temas soy muy confiada y creo que todo el mundo es “buena gente”, pero al final parece que el dicho ese de “piensa mal y acertarás” tiene algo de razón… y creo que la mayoría de nosotros acabamos adoptando ese lema cuando conocemos a alguien nuevo.
Quiero pensar que esto es un fallo, es decir, no todo el mundo es igual, ¿no?. No todas las chicas o los chicos, son mala gente. No todos son infieles, mentiros@s o psicópatas. Yo en el amor, soy como Mulder “I want to believe” (quiero creer) y estoy segura de que “The truth is out there” (la verdad está ahí fuera)… el amor es un “Expediente X”.
Mi “handicap” es el de la velocidad. No sé cómo, pero me aboné hace un par de años a los ritmos acelerados y me cuesta horrores echar el freno. Qué le vamos a hacer, me gusta el riesgo. Si hay que estrellarse… me pido ser la primera
Esto tiene un pequeño problema, el problema es el de la comunicación. Si la otra persona no es capaz de seguirte el ritmo, la comunicación se hace imposible o lo que es peor… se montan películas y se las acaban creyendo.
“Nunca dije que quería ser tu novi@, casarme?? vivir juntos??, hij@s??” Esperad… necesito coger aire.
Veréis yo pensaba que este tipo de culebrones se daban a partir de una edad… pero por historias que suceden a mi alrededor, me he dado cuenta de que no, que pasa con 20, con 30 y con + de 40.
Los que me estáis leyendo en estos momentos, estáis en diferentes etapas románticas de vuestras vidas, algunos mejor que otros. A veces por decisión propia, otras por “dejarnos llevar”,etc. A los que tengo la suerte de conocer, os animo a vivir el amor como os salga, pero no cometáis la torpeza de conformaros. Vivid los diferentes grados de amor intensamente, cada uno en su momento, pero nunca os quedéis estancados, no seáis infelices.
El amor es para ser felices compartiendolo, si esta regla no se cumple… es que no merece la pena. Si no sois correspondidos, no merece la pena. Si no sentís lo mismo, no merece la pena. Y esta es la única situación en la que el dolor, os hará libres. A veces, una ruptura a tiempo o a destiempo, merece la pena.
Pero mi intención no es que se rompan parejas, si no todo lo contrario… que se creen. Así que desde aquí, en un día tan “especial”, os animo a daros una oportunidad el próximo año, que tengáis la oportunidad de equivocaros de nuevo, de tropezar todas las veces que hagan falta, porque lo bonito del amor a veces, también es eso… desenamorarse para tener la alegría de enamorarse otra vez.
¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
(De esto quizás, hable otro día, pero en otro blog
)
Familia
Creo que de todas las palabras involucradas en la limpieza de karma de este año, esta es la que más me va a costar.
Y… qué os voy a contar a vosotros que no sepáis o que no nos hayan contado en las pelis. Porque cualquiera le tocaba la “familia” a Don Vito Corleone… y menuda faena para Luke enterarse de que su padre era el señor oscuro Darth Vader… señores, la familia nos toca, así que ajo y agua
Este año que ha pasado frenéticamente para la mayoría de nosotros… os habéis parado ya a echar la “vista atrás”? Bueno pues entre viajes, conferencias, charlas, conciertos, conocidos y desconocidos… mi año ha sido la bomba.
Y mi familia lo ha sufrido y… lo sufre.
También he de decir que yo siempre he sido una persona muy, muy independiente, a la que no le gustan que le impongan las cosas y que va muy a su aire… lo digo por si no os habíais dado cuenta aún
A base de experiencias malhumoradas, mis padres, sobre todo mi madre, ha aprendido a “aguantarme”.
Así que entono el “mea culpa” desde este rincón de la red para fustigarme en público y decir que sí, que soy una hija regulera, encantadora y glamourosa, pero algo dejada. Que mi madre se tenga que enterar de mis pasos vía Facebook… no tiene nombre. Porque mi madre se metió en Facebook para seguirme el ritmo… al menos sé que le mola porque ve las fotos y lee el blog de vez en cuando y es mi fan número uno
Que la familia no la elegimos chavalería, pero que están siempre ahí, son los que de verdad están, así que bueno… aunque nos cueste un poquito no olvidemos que somos muy afortunados por contar con su apoyo cuando acertamos y, sobre todo, cuando nos equivocamos.
Aprovechad estos momentos aunque a veces se conviertan en una cuesta arriba insuperable. La presencia alegra y la ausencia a veces, entristece. Algunos estáis deseando que terminen las fiestas… lo entiendo; pero… no todo el mundo no está, así que hay que seguir caminando y abrazando lo que tenemos. Estar triste no nos lleva a ninguna parte y las sonrisas nos hacen sentir bien. Así que sonreid, que de amarguras está el mundo lleno.
¡Feliz Navidad!
Tenacidad
Conseguir un objetivo, alcanzar una meta y un montón de propósitos que os fijaréis al comienzo de este año 2.011.
La mayoría de vosotros conocéis bien mi faceta “desesperada”, es decir… soy muy impaciente. Paciencia es una palabra que normalmente se dibujaba utópica en el espectro de mi vida… hasta que te vas haciendo mayor (vosotros, que yo soy joven), no te das cuenta de que sí, que muchas veces “el tiempo lo cura todo”, que ”el tiempo pone a todo el mundo en su sitio” (estoy esperando a que me desvele el mío) y que también, a veces, “el que la sigue la consigue”.
Ser tenaz, constante, en la tarea de conseguir ese propósito. Luchar por alcanzar tu sueño, eso con lo que has soñado toda la vida y a lo que le inyectas la ilusión cada mañana. Complicado, sobre todo cuando ves que van pasando los días y no ves ningún tipo de avance en ese esfuerzo. O que de repente ves que algo te sale bien y en dos segundos una llamada, un correo electrónico o un sms, te caen encima como un jarro de agua fría.
No hay que tirar la toalla.
No lo hagáis… bueno, es verdad un NO es un NO. Pero hasta que esta negación tan rotunda llega hay millones de variantes de tal vez, es posible o a lo mejor SÍ.
Porque, como dice uno de los temas de una de las personas más tenaces que conozco: “si mañana nunca llega…”
Pues eso, hay que morir luchando en el campo de batalla. ¿Cuántas heridas de guerra lleváis que os visten de orgullosa experiencia?.
Arriesgarse, ser pesados, tenaces, insistentes… lo de ser cansinos no os lo recomiendo. Pero demostrad esa pasión que lleváis dentro agarrad al toro por los cuernos e intentadlo, porque…
…si nunca lo intentas, nunca sabrás si merecía la pena






